martes, 6 de marzo de 2018

¿Qué es el tarjetón?





De las papeletas de votación a la tarjeta electoral

Por: DIEGO ALONSO OVALLE BERNAL
Delegado del Registrador Nacional en Casanare

El derecho al sufragio universal para todos los ciudadanos en nuestra historia universal ha hecho un recorrido de la papeleta de votación a la tarjeta electoral actual, en donde los partidos y movimientos políticos en contienda imprimían las papeletas de votación las cuales eran repartidas de manera gratuita para todos los ciudadanos.

Haciendo un recuento histórico y basados en el artículo 123 del Código electoral de 1986, en las elecciones para corporaciones públicas el ciudadano votará con una sola papeleta, que estará dividida en tantas secciones cuantas corporaciones se trate de elegir, este artículo fue derogado por el artículo 258 de la Constitución Política, modificado por el artículo 11 del Acto legislativo 1 de 2003. Que versa …….. En las elecciones de candidatos podrán empelarse TARJETAS ELECTORALES numeradas e impresas en papel que ofrezca seguridad, las cuales serán distribuidas oficialmente……

A partir del acto legislativo 01 del año 2003 “Reforma Política”, se cambió sustancialmente el sistema de elección de las corporaciones públicas, pasó de ser una elección donde se votaba por candidatos uninominales a listas únicas con tantos candidatos como curules a proveer y se incorporó la modalidad del voto preferente y no preferente como opción para inscribirse ante la Registraduría.

Momento histórico que crea la necesidad cambio sustancialmente los diseños de TARJETAS ELECTORALES para las corporaciones, hecho que obligo a implementar nuevas estrategias de pedagogía electoral. Es así, como en las elecciones de Autoridades Locales realizadas en el año 2003, se pusieron a prueba las primeras TARJETAS ELECTORALES con voto preferente y no preferente por circunscripción departamental caso de Asamblea y una por cada municipio caso Concejo, diseño que incluía en cada casilla, el logosímbolos de cada partido o movimiento político con los candidatos preferentes de la lista con su respectivo número. A pesar de las jornadas de capacitación que se hicieron con los jurados de votación, demás actores del proceso y ciudadanía en general, se obtuvo como resultado altos porcentajes de votación nula y no marcada debido a la dificultad de los electores de acoplarse a este nuevo sistema de elección y nuevo diseño de tarjeta.

Posteriormente en el año 2006, en las elecciones de Congreso, por segunda vez en la historia de las elecciones, se implementó este sistema de elección con una TARJETA ELECTORAL reformada en escala de grises, para Senado, dividida en dos circunscripciones; la primera parte denominada “A” para la circunscripción nacional en la que se ubicaron en la parte superior los logos de las colectividades políticas participantes y debajo los números de los candidatos a elegir del 1 al 100; la parte “B” de este diseño se destinó para la circunscripción de Senado indígena, que elige dos senadores incluyendo dos números de candidatos para las listas preferentes el 201 y el 202. Por lo tanto, si este es el marco jurídico de la transición de PAPELETAS DE VOTACION a la TARJETA ELECTORAL, de donde sale ese vulgarismo de TARJETÓN, remontándonos a la historia con el acuerdo político para la elección de los integrantes de la Asamblea Constituyente que introdujo varios cambios al sistema electoral colombiano que, en su momento, implicaron una verdadera revolución electoral. Se adoptó la circunscripción nacional plurinominal; el uso de la TARJETA ELECTORAL; su distribución por el Estado en todos los puestos de votación, reforma esta que ya se había puesto en práctica en la elección presidencial; se establecieron excepciones a los requisitos para la participación de indígenas y jóvenes y dos (2) cupos especiales para los voceros de grupos guerrilleros. En la cual se inscribieron 114 listas, de las cuales se eligieron 46 delegatarios por cuociente y 24 por residuo. Ante las dificultades para agruparse, algunos candidatos y, en particular, el Partido Liberal, apelaron a lo que se denominó la “operación avispa”, para lograr cupos mediante residuos electorales. El volumen de candidatos inscritos fue de 7980 aproximadamente, entonces los medio dimensionaron ante tal volumen, a meritaba desplegar una tarjeta tan grande que debía denominarla tarjetón, por su tamaño por la cantidad de candidatos y por ser la primera vez que se utilizaba una tarjeta tan grande.

Así las cosas, cada evento electoral obliga a mejorar los diseños de TARJETA ELECTORAL como un mecanismo encaminado a facilitar el ejercicio del voto de los ciudadanos y que se ajuste a las nuevas exigencias del voto automatizado como uno de los retos de nuestra organización electoral. Para las elecciones Autoridades Locales del 2011 la Registraduría Nacional trabajó en varios diseños de TARJETAS ELECTORALES, que fueron el resultado de arduas jornadas de investigación y de capacitación de la que surgió un diseño que fue sujeto de pruebas piloto realizadas en convenios por la Universidad de los Andes y el Instituto Republicano Internacional “IRI”, ejercicio pedagógico que se llevó a cabo en varias ciudades del país, dando como resultado una TARJETA ELECTORAL que fue socializada y aprobada por los partidos y movimientos políticos, diseño que reunía las siguientes características: Implementación de una zona de marcación para cada partido o movimiento político o grupo significativo de ciudadanos con lista inscrita, la cual implica que las marcas realizadas en dicha zona favorecerán al partido. Se reducen los tiempos de búsqueda de candidatos y marcación. Potencialmente se disminuye la opción de votos nulos. Facilita al elector su elección de candidatos con una sola marcación Entonces la referencia normativa es sobre la TARJETA ELECTORAL, la parte operativa hace referencia a la TARJETA ELECTORAL, al César lo que es del César, llámenos a cada cosa por su nombre.

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