domingo, 6 de septiembre de 2020

COVID 19: Descubre la triste realidad del periodista



En los últimos años, los medios comunicación en Colombia y en el mundo vienen enfrentado un fuerte impacto económico, la mayoría de anunciantes han decidido dirigir su mercado publicitario a las plataformas digitales, ocasionando en los medios tradicionales, que la pauta se haya reducido a más de la mitad de sus ingresos.
Situación que ha originado despidos masivos de periodistas y cierres de medios de comunicación. Pero nunca antes visto, se descubre la triste realidad del periodista, con el enemigo invisible como lo es el Covid 19, que ya ha dejado diversos sectores sociales en la peor crisis de la historia conocida y los medios de comunicación incluidos los periodistas quienes también afrontan su peor momento número de comunicadores que trabajaban y pertenecían a las nóminas de grandes medios del país fueron despedidos y todo a consecuencia del factor financiero y al poco ingreso económico por publicidad, del cual viven los medios de comunicación.

Hay casos recientes, antes de aparecer el Coronavirus donde se cancelaron contratos o no se renovaron como lo fue en el Diario El tiempo, El Espectador, El Colombiano, en canales de televisión donde redujeron los salarios y en radio ni que decir; la venta de emisoras en AM de Caracol, RCN, de la básica de Todelar, toda una institución en dar la oportunidad a periodistas recién salidos de las universidades, fue la escuela de muchos comunicadores del país, pero aún se suma el cierre de emisoras locales y otras se entregaron en carácter de arrendamiento.

Es de anotar, que la emisora Radio Furatena de Chiquinquirá, toda una vida al servicio de la comunidad del Occidente de Boyacá, norte de Cundinamarca y sur de Santander fue vendida antes de la pandemia por la disminución de la pauta, la cual afrontaba crisis económica para su funcionamiento, lo que originó con la liquidación de la estación radial, dejara a muchas familias que dependían de la emisora sin empleo, pues la nuevos propietarios no quisieron continuar con el personal que contaba la difusora.

Para nadie es un secreto, que varios comunicadores que han quedado desempleados, han tenido que alquilar espacios radiales, televisivos, crear su propios periódicos, revistas y en una gran mayoría entrar al mundo de las plataformas digitales y vivir de una pauta que al paso del tiempo se ha venido complicando. La torta de publicidad es cada día más estrecha, se asigna a unos pocos y en ocasiones para los amigos del jefe de turno.

Pero aun lo más grave es, que en los últimos tiempos han venido apareciendo periodistas de la noche a la mañana y como lo permite la Constitución Política de Colombia según el artículo 20, que cualquier persona puede informar, situación que ha dado paso al periodista ciudadano que desde cualquier esquina o lugar puede capturar la realidad de los hechos, lo que origina en muchas oportunidades la desinformación, las noticias falsas, la incoherencia y la falta de ética al informar.

En la actualidad lo que interesa es la inmediatez, sin importar como lo dice o como lo escribe. Para algunos profesionales en diversas ramas, así mismo como comunicadores sociales, periodistas y expertos en comunicaciones, afirman que las facultades de las Universidades donde ofrecen la carrera de Comunicación Social - periodismo, debería desaparecer, pues cualquier ciudadano del común puede informar; sin que lo represente ningún título profesional, situación que nunca ha sido reclamada por las universidades, ni mucho menos cursar una ley en el Congreso para que se le dé orden al ejercicio del periodismo, pero tampoco lo ha hecho el mismo Ministerio de Educación Nacion al, como ente rector de la supervisión de las carreras profesionales y educativas. No podemos olvidar, que todo mensaje que se emite repercute o tiene incidencia en la formación y transformación de la sociedad.

Como nunca antes, los periodistas que tenían su propia independencia y su sello personal de ejercer la vida periodística, ahora tienen que fijar sus miradas a los despachos de las alcaldías, gobernaciones y entes del Estado, para que al menos extiendan su mano de solidaridad y ofrezcan algún aporte en publicidad o mercados, al llamado “cuarto poder”, cuyas familias están a la deriva por falta de recursos económicos.

Hasta el momento, muy pocos estamentos son los que se han interesado de la actual situación de los periodistas independientes y para una muestra de ello fue la reciente Prensatón en el Departamento de Boyacá, que fue un gran inicio y un gran esfuerzo de los colegas comunicadores, en especial de la Corporación Boyacense de Periodistas CBP, pero que no fue suficiente el resultado que se esperaba.

Gran parte de los llamados sectores políticos, de los entes gubernamentales, empresarios , industriales y de los diversos campos de la economía de Boyacá, tal vez, no le prestaron atención al evento y mucho menos hicieron llegar sus aportes, a un gremio que ha entregado toda su vida a mantener bien informada a la comunidad, como un Derecho Fundamental que contempla el artículo 20 de la Constitución Nacional.

Sera necesario hacer en el futuro varios debates al interior del gremio de los periodistas para plantear la cruda realidad del comunicador, y que a lo largo de esta carrera tan exigente, ardua y difícil para mantener una audiencia bien informada. Ciertamente los integrantes de los medios de comunicación son reconocidos para época electoral, difusión de eventos gubernamentales, estatales, sociales, culturales, recreativos y deportivos entre otros, pero en ésta crisis que se está viviendo; el Estado no ha tenido pronunciamiento alguno sobre la atención que debe tener al gremio y que contemple la posibilidad de crear un programa de bienestar social y económico ante las dificultades que afronta el comunicador al interior de su hogar, para asumir las necesidades básicas de la canasta familiar.

En la actualidad el gremio de periodistas, cada quien busca su mejor manera para informar desde “casa”, ya ha disminuido la reportaría y se utiliza medios que desde la distancia se llega a la fuente mediante video llamadas, Skype, zoom, ooVoo, Google Talk, The Voipbuster, Viber, Sightspeed y otras herramientas que han sido vitales para poder informar en ésta cuarentena que a todos los ciudadanos nos cogió por sorpresa. A medida que van pasando los días, se sigue concientizando sobre el distanciamiento, la utilización del tapabocas y el lavado de manos de forma permanente, y en cierta parte, ya es parte de la vida cotidiana de hoy, convirtiéndose en una regla general.

Pero también todo ha cambiado y en esta época las plataformas digitales han tomado más importancia que antes, con la utilización masiva de la internet y que se ha convertido en un nuevo elemento, que ya forma parte de la comunicación. Hoy por hoy, más personas se atreven a informar desde sus móviles y plataformas que permiten y dan la posibilidad que el ciudadano común y corriente, realice su propia reportaría por Facebook, twitter, google, Amazon
, WhatsApp, y en tiempo real de un hecho. Todo cambió y todo se transformó, y será un reto para abrir nuevas audiencias exigentes a consumir contenidos de investigación, de análisis y de profundidad, que lleve a una nueva evolución y transformación de los medios de comunicación, que permita girar en creatividad, ingenio y acceder a navegar en un mundo de propuestas nuevas, y que al mismo tiempo se conviertan en formatos y contenidos llamativos, para que el anunciante regrese con la pauta al medio que le ofrece calidad, credibilidad y veracidad en nuestros contenidos.

Es la hora, que nos desprendamos de los “egos” e individualidades y que nos agrupemos a exigir al Estado verdaderas políticas públicas, que conlleve al bienestar de un gremio, que siempre ha estado desamparado y que en la actualidad sufre con mayor razón al afrontar ésta crisis económica, social y de confinamiento que sin ninguna duda, será de muchos meses y de varios años para volvernos a recuperar, emocionalmente, Psicológicamente y al mismo tiempo en lo referente a lo económica.

Mientras llegue un plan de ayudas económicas si las hay, seguiremos en la lucha de informar con la nueva revolución de las plataformas digitales, en ésta triste realidad del periodista en ésta época de pandemia del Covid 19. Seguramente, llegarán tecnologías nuevas en un mundo globalizado de la comunicación, el cual deberemos asumir con todos sus retos. Así como en su momento el Novel de Literatura Gabriel García Márquez, afirmo: ‘Que aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo’…

Autor: Victor J. Corredor Medina
Tomado de Periódico Cundinamarca al Día. No 163

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